ELFOS FËANOR

Los elfos son seres inmortales creados por la diosa Dirwest. Estas criaturas cuentan con su propio mundo conocido como el Reino de los Elfos, donde las distintas razas de elfos conviven en armonía y honran a la naturaleza a través de sus acciones. Dirwest es conocida como la diosa de la templanza, amante de la naturaleza y una de las diosas más benévolas de todos los existentes.

Los elfos se dividen en cuatro especies bien diferenciadas. Existen los elfos Lólindir, los elfos Fëanor, los elfos Beren y los elfos Inglor. Cada especie representa un símbolo dentro de los cuatro elementos que rigen el mundo. El Reino de los Elfos también está dividido en estos cuatro elementos, creando zonas donde cada raza habita y permitiendo existir a estos seres.

Cada raza de elfos tiene unas cualidades innatas a su poder elemental y por ello vamos a dividirlos dentro de este glosario que estamos creando. Anteriormente, os hablé sobre los elfos Lólindir y hoy lo haré sobre los elfos Fëanor.

Los elfos Fëanor residen en el Reino Fëanor, forjado hace muchísimos años por Elros Vadamir y gobernado actualmente por Angrod Séregon. Este reino se encuentra al oeste del Reino de los Elfos, donde predominan las temperaturas cálidas, haciendo que la máxima temperatura en invierno sea  de 15º y en verano 25ª grados. Se caracteriza por ser un reino plagado de agua, donde suele haber multitud de bosques, ríos, canales e incluso tienen un lago enorme y profundo. Por las noches, cuando las antorchas se encienden, el agua cobra una luz propia que refulge desde su propio interior. El agua de los elfos Fëanor es especial y tiene al igual que sus habitantes poderes curativos.

La comunidad Fëanor se considera pacífica. Suelen ser gente amistosa, confiada, graciosos y muy atentos con las personas que tienen a su alrededor. Son muy imaginativos, siempre dando ideas e intentando sentirse en sintonía con la naturaleza. Los lugares calientes o muy secos son difíciles de soportar para estos elfos, por ello no les agrada viajar a los reinos Lólindir e Inglor, pero lo harán si no queda más remedio. Este pueblo no es propenso a participar en los conflictos armados, a pesar de que sus habitantes son más que capaces de luchar y carecían de ejército hasta que fue estrictamente necesario.

La familia es un pilar importante para ellos, dan su confianza y amistad a todo aquel que entable relación con ellos. No obstante, algunos elfos con el paso del tiempo se han vuelto más desconfiados, intentando protegerse de cualquier que pudiera herirles. Los elfos Fëanor se enamoran perdidamente de sus parejas, son capaces de hacer cualquier cosa por ellas y llegarían hasta el fin del mundo si fuera necesario. Son apasionados, pero sobre todo tiernos y atentos.

Tienen varios acuerdos con los elfos Lólindir para proporcionarles agua a cambio de fuego. La relación que les une a los elfos Beren es muy estrecha debido a que la gobernante de este reino es mitad Fëanor y mitad Beren. La relación con los Guerreros de la Luz es excepcional, debido a que ellos ayudaron a los elfos en la batalla del Argae y les libraron de la presencia de los Tywyll. Son muy afectuosos con los Moraks, pero les gusta probar sus habilidades con los que controlan la hidroquinesis y también la crioquinesis. Ambos son poderes que tienen relación con el agua.

Todos los elfos son diestros con el arco, tienen un don innato con este instrumento y lo utilizan para cualquier batalla. Su precisión con el arco es excelente, independientemente de qué reino sea y de dónde proceda. Fue uno de los dones que les entregó la diosa Dirwest cuando los creó. El agudizado sentido de la vista, el oído e incluso el olfato es otro de los regalos que les entregó la diosa en su conjunto. Sin embargo, los elfos Fëanor cuentan con unos poderes que exponemos a continuación.

  • Las flechas que lanzan estos elfos son de agua, pudiendo convertirse en hielo, solo con un simple toque de aire frío. Cuando estas flechas impactan en el oponente, bajan la sensación térmica e impiden la movilidad del contrincante.
  • Los elfos Fëanor pueden convertirse en agua siempre que estén cerca de este elemento, confundiéndose con el entorno e incluso pueden introducirse dentro de su enemigo, paralizarle y atacarle desde dentro. También les sirve para camuflarse cuando están siendo perseguidos.
  • Estos elfos son extremadamente buenos en el arte de nadar. El agua es como una segunda piel para ellos, permitiéndole ser veloces bajo este elemento y son letales en este tipo de batallas. La velocidad de un Fëanor nadando es imposible de alcanzar por cualquier otra raza o ser. Un don que les hace únicos a ojos de los demás.
  • No suelen ser muy amigos de las espadas, prefieren los hechizos de antaño, pero en la actualidad todos cuentan con una. Son espadas y dagas simples que no cuentan con un poder extra como puede ser el caso de los elfos Inglor y Lólindir.
  • Existen determinados elfos, los más poderosos de todas las especies, que consiguen extraer de su interior un rayo de su propio elemento y lanzarlo contra un objeto en concreto. Esta magia élfica solo suele utilizarse en las brechas que se abren entre los distintos mundos y que solo pueden “cerrarse” con estas acciones.

Los elfos Fëanor no pueden morir por enfermedades, tampoco por heridas simples, sino solo mediante la desangración completa del cuerpo. Como ya he dicho más arriba, son seres inmortales, aunque tienen la capacidad de ascender. Esto significa que dejan la vida terrenal, el Reino de los Elfos o cualquier otro mundo que habiten y se elevan hacia los que ellos consideran el descanso eterno. No es una muerte sino una nueva manera de existir, en un plano distinto y donde podrán reunirse con todos los seres queridos que se elevaron o fallecieron.

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