Nombre y apellidos: Lesley MacDonald.

Edad: 321 años (aparenta tener 25 años).

Aspecto físico: Cabello pelirrojo, largo y rizado. Ojos de color azul, tiene una silueta esbelta y es muy alta. Tiene una tez perfecta, un cuerpo atlético, creado para la lucha y oculto tras una apariencia de inocencia.

Profesión: Asesina de Tywylls.

Padres: Fallecidos.






Familiares: Todo su linaje se perdió con el último familiar que falleció años atrás por parte de su hermana. Aleksei es su creador, como un padre para ella y actúa como la única familia que le queda.

Amigos: Aleksei, Amras, Nikolai, Leyna, Owen, Adair.

Raza: Pertenece a los vampiros. Esta raza fue creada por el Dios Rheswm, pero traicionaron su confianza, aliándose con los Tywylls. Con el paso del tiempo, volvieron junto a su creador y éste les perdonó aunque les castigó con la imposibilidad de salir a la luz del sol. También les maldijo con la sed de sangre, incitándoles a que tuvieran que alimentarse de ella, si querían sobrevivir.

Poderes: Los vampiros tienen una serie de poderes que son iguales para todos ellos. Al convertirse en vampiros, desarrollan todos los poderes propios de esa raza y cada uno desarrolla más unos que otros. Todo depende de la destreza, la claridad de mente y la personalidad del vampiro.

  • Velocidad: los vampiros son seres con una gran capacidad para correr. Pueden conseguir que su cuerpo recorra una distancia en un breve periodo de tiempo. Esta capacidad suele desarrollarse durante los años posteriores a ser convertidos, es un talento que deben practicar y terminan desarrollando tras unos cuantos años siendo convertidos.
  • Visión: los vampiros tienen una visión extremadamente excepcional sobre todo durante la noche. Son capaces de ver objetivos a una gran distancia, sin importar la oscuridad que les rodee y aprovechan esta cualidad. Su visión se resiente durante las horas del día, sobre todo si están en espacios semi-iluminados, aunque no les esté dando el sol. Su visión consigue mostrarles unos 20 metros.
  • Oscuridad: estos seres tienen una visión perfecta como se comentaba más arriba, pero además cuenta con un poder que les sume en la oscuridad y les permite poder ver 50 metros más allá de donde se encuentran. Pero no solo ver sino también escuchar, como si estuvieran frente a la escena que admiran, pero sin poder participar. Es un don que necesita mucha concentración, deben mantener los ojos cerrados y los vampiros deben ser expertos para conseguirlo.
  • Audición: los vampiros tienen un oído impecable consiguiendo escuchar conversaciones que se producen a muchos metros de distancia. Les permite diferenciar miles de sonidos a la vez, procesándolos e interiorizándolos.
  • Transformación: Los seres de la noche no se caracterizan por convertir al azar. Cuando un vampiro muerde a su donante no le convierte directamente sino que tiene que inyectarle un veneno que segregan sus colmillos. Este veneno pueden producirlo los vampiros a placer y lo desprenden cuando van a convertir a alguien. Esta sustancia viaja por el torrente sanguíneo de la persona hasta que llega al corazón parándolo hasta la muerte y germinando después para convertir a la víctima en vampiro.

Breve historia sobre Lesley

Lesley MacDonald nació en Escocia dentro del clan MacDonald de Glencoe. Su padre era el hombre que lideraba dicho clan. Ella, sus dos hermanas y su hermano vivían acorde a la vida de antaño junto con su madre y toda su gente. La infancia de Lesley fue feliz, plena y llena de muchos problemas que siempre acababan en una pequeña regañina. A los 18 años se casó con el hijo mayor del mejor amigo de su padre convirtiéndose en una mujer dichosa y enamorada.

Todos los sueños de Lesley se vieron truncados el 13 de febrero de 1692 cuando se cometió la masacre de Glencoe. Durante aquel ataque contra el clan murieron su padre, su madre, su hermano, su hermana y su marido salvándose solo su otra hermana. Sin embargo, Lesley no se encontraba allí puesto que había partido de viaje y fue asaltada días antes por una banda de fugitivos que la violaron, acuchillaron y la dejaron tirada sobre la hierba para que muriera lentamente.

En su camino apareció Aleksei, justo cuando pensó que todo estaba perdido e iba a entregarse a los brazos de la muerte. Al mirarla a lo ojos, el vampiro se apiadó de ella y le concedió la inmortalidad mordiéndola y convirtiéndola en una vampira. Días después de su transformación, Lesley pidió a su creador que la llevara a las tierras de su clan, donde descubrió los cuerpos de todos sus seres queridos. Varias semanas después descubrió que su hermana había sobrevivido con un grupo en las montañas y durante toda su vida estuvo pendiente de ella hasta que su último descendiente falleció.

Lesley permaneció con Aleksei durante más de doscientos años, donde se familiarizó con sus poderes de vampira y aprendió a manejarlos. Más tarde viajaría al Reino de los Elfos, donde se encontró con Amras y lo acogió dándole una oportunidad para participar dentro de la guerra. Desde ese momento, su único objetivo ha sido matar Tywylls para ganarse el favor de su Dios y conseguir poder caminar a la luz del sol.

Personalidad

Lesley MacDonald creció siendo una chica rebelde, demasiado independiente para su época, aunque acató las órdenes de sus progenitores hasta el final. Siempre fue una chica feliz, valiente, intrépida, decidida, luchadora y dueña de sus propios pensamientos. Tenía una gran facilidad para hacer amigos, luchaba por las relaciones hasta el final y siempre otorgó segundas oportunidades a quien se lo merecía. Amó de principio a fin tanto a su familia como a sus amigos y también a su marido.

Cuando murió se convirtió en vampira y su personalidad acabó sufriendo una transformación por ello. Aquel carácter alegre, dicharachero y feliz desapareció siendo reemplazado por una máscara de sarcasmo, ironía y seriedad. Siguió conservando su independencia, su parte más luchadora, sobre todo contra el mundo hostil que se revelaba ante ella. Todo ello se debía a la muerte de su familia, su nueva vida, la imposibilidad de salir al sol, el estigma que cargaban los vampiros por la traición que habían cometido y que ella no había perpetrado. Contestar evasivamente, atacando y siempre mostrándose a la defensiva fue la actitud que comenzó a dejar ver.

Hasta el momento solo tres personas han podido ver cómo era ella anteriormente: Aleksei, Amras y Adair. Burlarse de las personas que cometen injusticias es la forma que tiene para imponer su voluntad, enfretándose a quien haga falta y haciéndose valer ante el resto. Cerró su corazón hace años por su marido, ni siquiera había tenido una relación estable, por lo menos hasta que Noah Cooper apareció en su vida. Lesley siempre ha agradecido sus poderes, los toma como un precio justo por lo que le arrebataron, pero añora la calidez del sol en su rostro.

Debía reconocer que ella era muy guapa. Y sin embargo, utilizar ese apelativo con ella era casi insultante. No es que estuviera muy guapa, es que era preciosa.
Tenía una belleza mística, un aura de elegancia que le recordaba a las diosas antiguas. Su cabello, sus ojos, su tez, su expresión, todo en ella le atraía y le llamaba la atención. ¿Cómo es que los hombres no se pegaban por ella ahora mismo? Es algo que no lograba entender, pero no le daría más vueltas. Ella cenaría con él esa noche y en el fondo… Era lo único que importaba.

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